
Por: Víctor Hugo Acevedo
Hay fotografías políticas que dicen más que un discurso.
La reunión convocada por Mary Hernández, presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto, reunió en una misma mesa a distintos actores de la vida pública y política del municipio, entre ellos el diputado José “Chema” Chacón, Pamela Perera, Andrés Bayona, Mario Aguilar, Bebo Aguilar, Hugo Flores Vega y las lideresas Victoria Gómez, María Luisa Poot Ek y María Juliana May Esquivel.
El mensaje de Mary fue directo:
“La mayor prueba de amor para Carrillo es luchar, pero en unidad.”
Y quizá esa sea la principal lectura de este encuentro.
En un municipio con una vida política intensa, sentar a diferentes voces alrededor de una misma convocatoria habla de la importancia del diálogo y de encontrar coincidencias por encima de las diferencias. Mary puso sobre la mesa una idea sencilla: que a Felipe Carrillo Puerto le vaya cada vez mejor.
Más allá de cualquier lectura electoral hacia 2027, lo que hoy queda registrado es una fotografía de unidad y una convocatoria abierta a trabajar por el municipio. Porque gobernar también significa escuchar, sumar y construir acuerdos. Y en Carrillo Puerto, donde la política forma parte de su propia historia, una mesa compartida también puede ser un mensaje.
Felipe Carrillo Puerto tiene además una característica que le da un peso particular dentro de la vida pública de Quintana Roo: su identidad histórica y cultural, su población maya y su relevancia dentro de la región central del estado.
Por eso, cuando su presidenta municipal habla de que el municipio es protagonista de momentos relevantes para Quintana Roo, está colocando sobre la mesa una visión que trasciende la administración municipal.
El mensaje de Mary fue claro:
unidad por Carrillo.
